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Evolución de los juegos en los escape rooms

Los escape rooms han vivido una constante y rápida evolución desde sus orígenes. Una de las bases (quizás la más importante) que sustenta su funcionamiento son los juegos. Hay que remontarse a sus orígenes para apreciar y entender volver atrás en el tiempo, así que coged vuestro DeLorean, pisad fuerte y vayámonos al 2006.

Todo empezó en Silicon Valley (California), donde un grupo de colegas creó un juego llamado Origin. Este juego, consistía en resolver diferentes rompecabezas en habitaciones cerradas con un límite de tiempo. Esto nos suena, ¿verdad? Sí, era la base de lo que es actualmente un escape room, cambiando un espacio cerrado virtual (un ordenador) por una habitación física con juegos en mayor medida manuales. Origin se limitaba a interacciones del ratón con diferentes objetos que te encontrabas en la pantalla para solucionar los diferentes enigmas presentes en él.

Es en el año 2008, en plena fiebre por los escape rooms en Asia, cuando empiezan a verse juegos en locales cerrados, pero seguían sin aparecer todavía ningún tipo de candado o mecanismos más elaborados. Básicamente eran eventos compuestos de desafíos mentales basándose en los juegos de escape online, y donde primaba más la experiencia en sí que los propios juegos, pareciéndose más a sesiones de rol en vivo con algún juego para hacer más dinámica la sesión.

Fue en 2011, en Budapest, cuando Attila Gyurkovics creó un juego llamado Parapark, en el que un grupo de personas debía encontrar la manera de salir de una habitación en un tiempo limitado. A diferencia de los escape rooms japoneses, (que se basaban más en la experiencia y no tanto en los enigmas) los retos a resolver ya sí que eran el eje central de la experiencia; es aquí donde aparecen por primera vez nuestros queridísimos amigos los candados y donde se empiezan a ver juegos más modernos.

Actualmente y debido a la tecnología de la que disponemos hoy en día, existe un gran número de escape rooms que la aprovechan en su beneficio para aumentar el grado de inmersión y sobre todo mejorar la experiencia de juego del usuario: códigos QR, juegos electrónicos, láseres, espejos, botones que al ser presionados en un determinado orden abren puertas, simulan explosiones, provocan un determinado ruido, etc... He visto salas en las que incluso pasando una especie de pulsera por una puerta, esta se abría como si fuese una nave espacial.

Incluso existen escape rooms que no hacen uso de ningún candado, y cuyos juegos se basan únicamente en mecanismos o electrónica, como por ejemplo las salas de Maximum Escape (BCN).

En este artículo he hablado de cómo han ido apareciendo y evolucionado juegos en los escape rooms, pero creo que además es conveniente destacar que no solo han sido los juegos los que han sufrido esta evolución, sino también otros elementos tecnológicos que han aumentado, aún más si cabe, el grado de experiencia: juegos de luces, sonido envolvente, humo y otro sinfín de elementos que podemos encontrar a día de hoy.

Bueno, pues ¡eso es todo amigos!